LA EVOLUCIÓN DEL JUEGO: LA CRECIENTE IMPORTANCIA DEL ASPECTO FÍSICO.
MÁS FUERZA, MÁS VELOCIDAD
El fútbol moderno no tiene nada que ver con el fútbol del siglo pasado. Se ha comenzado a darle mucha más importancia al plano físico, debido a las demandas internas del juego: las transiciones son más rápidas, el ritmo es más alto… Ahora, para los futbolistas es necesario tener una base sólida de fuerza para llegar al más alto nivel, y poder mantenerse. Además, una mayor fuerza implicará una mejor resistencia, una velocidad mayor y, en general, mejores capacidades físicas.
NECESIDADES TÁCTICAS
Cada equipo tiene su propio modelo de juego y características concretas, que vienen determinadas, en parte, por la condición física del conjunto de futbolistas. Cuánto más alto sea este nivel, se dispondrá de una mayor riqueza en el modelo de juego y de más opciones de comportamientos en el partido. Así como el modelo de juego (y sus principios) se define según el físico de los jugadores, casi todas las acciones técnicas implican un uso de la fuerza concreto.
DATOS SOBRE VELOCIDAD, SPRINTS, DUELOS…
Desde los 10-12 kms de distancia que se recorrer en un partido, hasta los 800 cambios de dirección (de media) que hay por partido, vienen determinados por la fuerza, y es ésta por la que se determinan si esos cambios se hacen más rápido, si se salta más en un duelo… Por ello, es vital realizar un trabajo de fuerza correctamente planificado y periodizado.
REPERCUSIÓN DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA
BENEFICIOS SOBRE LAS CAPACIDADES FÍSICAS BÁSICAS
Trabajando en los planos adecuados, con la periodización adecuada y guiándonos por la curva de fuerza-velocidad, obtendremos múltiples beneficios, tanto en la fuerza, como en el resto de las capacidades físicas básicas. Hay que entrenar todas ellas (velocidad, resistencia y movilidad) en relación con la fuerza: en el caso de la velocidad, debemos ser capaces de imprimir gran cantidad de fuerza en el menor tiempo posible; en cuanto a la resistencia, debemos ser capaces de ejercer una fuerza en numerosas ocasiones, sin disminuir la fuerza aplicada; en la movilidad, tenemos que mejorar el rango de movimiento de las articulaciones y la fuerza que somos capaces de ejercer en los rangos más profundos.
BENEFICIOS ADICIONALES
Además de los beneficios ya numerados, existen multitud más. Desde beneficios a nivel inter e intramuscular, hasta la mejora de la recuperación postpartido o entre entrenamientos. La eficiencia del movimiento es otro de los grandes beneficiados del entrenamiento de fuerza, ya que nos permite gastar menos energía en los gestos deportivos, ser más eficaces en la carrera…
A nivel gestual deportivo, el entrenamiento de la fuerza dotará de mejores condiciones a cada acción del encuentro, puesto que todas ellas tienen como componente principal la fuerza, ya sea en un plano u otro, con una velocidad u otra, pero lo importante es entrenar la fuerza en todas sus vertientes.
PREVENCIÓN Y READAPTACIÓN DE LESIONES
La fuerza no solo nos ayuda a mejorar, sino también a no lesionarnos, a recuperarnos tras un periodo sin competir y a volver a los terrenos de juego lo antes posible y en las mejores condiciones posibles.
Las lesiones son parte del juego y hay que saber lidiar con ellas, pero se puede reducir la posibilidad de lesionarse a través del entrenamiento de fuerza. Mediante este, seremos capaces de fortalecer tejidos más secundarios como tendones y ligamentos, los cuales desempeñan un papel fundamental en el riesgo de lesión: cuánto más entrenados estén, menos riesgo de lesión existirá.
La fuerza del núcleo del cuerpo (CORE) es crucial también para aspectos del partido, como el control de la estabilidad en duelos y caídas, los cambios de dirección…
En los procesos de readaptación, se busca entrenar la fuerza para volver en condiciones físicas seguras y recuperar esa lesión. También ayuda a reducir los desequilibrios musculares de los futbolistas.